miércoles, marzo 15, 2006

Baobab

"Thohoyandou", cabeza de elefante. Así llaman los Vha Venda a la capital de su territorio, al norte de Sudáfrica, en la frontera con Zimbabwe.

Dicen en Venda que en las montañas que rodean al Lago Fundudzi duermen los espíritus de los hechiceros que alumbraron a los Vha Venda. Nadie puede adentrarse a pie en este sagrado territorio. Las pisadas perturban el sueño de los ancestros. También el de la Pitón Gigante, diosa de la fertilidad. Ella vive sumergida en las aguas del lago. Un lago entre bosques de baobabs.

Dicen en Venda que, al principio de los tiempos, una hiena se enfadó con Dios. Por crearla fea. Por su cabeza enorme de perro loco. Por el tronco con joroba de bípedo anciano. Por sus patas cortas y desiguales. Por el color gris nada y las pintas marrones de leopardo desteñido. Por ser carroñera y compendio de despojos. Por su estúpida risa perruna. Por ser el remiendo amorfo de la creación. Dicen que Dios, avergonzado de su obra, le regaló a la hiena un árbol. Un baobab. Y que ésta, enfurecida, arrancó el árbol de raíz y lo plantó al revés. Por eso que los baobab parece árboles invertidos. Lo visible son sus raíces. La copa, sus ramas frondosas y su hojarasca, se esconden en lo invisible.

Dicen en Venda que el Gran Baobab (43 metros de circunferencia en la base y más de 4000 años de antigüedad) es el más anciano de la tierra. El gran baobab vive en su bosque, cerca del poblado de Sagole. Su corteza, lo visible, parece de piel de elefante. Lo invisible palpita vivo a sólo un rasguño de profundidad. La coraza más liviana de la creación. Dicen que en Sagole brota del subsuelo la magia, protegida por un bosque de seres brevemente acorazados.

Dicen en Venda que sólo quien soporta la rabia animal y la verguenza divina tiene ojos para lo invisible. Que sólo quien desentierra sus raíces es capaz de entender a quien mira más allá de su propio suelo.


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11 comentarios:

slesnor dijo...

Precioso cuento para irme a dormir...ainssss. Buenas noches.

Bicos e apertas.

PD. mañana más despierta te comento.....

Esther dijo...

y todo, gracias a la ira de la hiena, y después, gracias a ti, que eres capaz con tus palabras, de hacer brotar la magia y de que cada uno de nosotros miremos nuestro propio suelo. Eres increíble.

Guillermo dijo...

Y se sigue riendo, por algo será...
Me he acordado del cuento de Eduargo Galeano de El león y la hiena

Como me gustan las canciones que pones cuando hablas de África, no te puedes resistir al movimiento, te atrapan y te envuelven

Nepomuk dijo...

Está bien kanjuar de incógnito, de esta vez no pasa y lo pregunto.

¿De qué raíz te viene exactamente tanto conocimiento? ¿una buena enciclopedia rebajada en el vips o un buen puñado de meses en el voluntariado por esas tierras?

Es que ambas respuestas me interesan, la verdad...

Juankar dijo...

vale, esta vez respondo.
Digamos que de que he vivido algunos años en Sudáfrica. Pero no de voluntario. Trabajaba al noreste del país....más o menos en la zona de los documentales de la 2, entre hienas, elefantes, baobabs....y personas.

vitore dijo...

Parecen historias de esas que se cuantan de abuelos a nietos en cualquier tribu del sur de África. Muy bonito.

muralla dijo...

Cuánta sabiduría encierra Venda...
" Que sólo quien desentierra sus raíces es capaz de entender a quien mira más allá de su propio suelo."
Porque cómo cuesta desenterrar raices y sobrevivir...
Bicos.

blenfes dijo...

ahora que conozco un poco más tus "memorias de Africa", entiendo tu sabíduria extrema sobre las cosas más sencillas de la vida.
Me han dado ganas de trasformarme en baobab, y tocarte con mis raíces...
Besos y achuchones a puñaos, propios de haberte echado de menos.

Shere dijo...

Pues sí, precioso cuento. No hace falta perderse entre las palabras, felicidades por la concreción.

Tras leerte voy a cambiar mi secuoya por un baobab, la imagen me gusta más.

mad dijo...

Al final, incluso la hiena tenía su sentido, ¿te fijas?

Petons

Gacela dijo...

Este blog empieza a ser como una hoguera que chisporrotea y un grupo de gente que nos reunimos alrededor de ella, dispuestos a escuchar la nueva historia...

Tú tienes algo de chamán, no? :-)