miércoles, diciembre 13, 2006

Qué hay de lo mio

-Mire usted, fue un golpe militar. Ya se supone que esto tiene siempre aspectos violentos. Fue para dejar su tierra mejor de lo que la encontró. Quién no haya cometido algún exceso que conecte el primer electrodo, o aplique la primera bañera. Tirar la primera piedra deja marca.

El ilustre senador de la democracia secó el sudor de su frente y bebió agua. Llevaba algunos años con faringitis crónica. Producto del servicio público. Y de la razón a gritos. También de que mentiras y amenazas dejan una vibración culpable en las cuerdas. En las vocales. Un eco interno sordo, de gritos apagados. Gritos consonantes.

Se concentro en pensar mientras hablaba. Aceleró su verbo. Engulló palabras y terminaciones. Balbuceo fórmulas memorizadas. Lugares comunes, honras de funeral que acostumbraba a vaciar de contenido. Paz y respeto a los muertos. Progreso, justicia y democracia. Simultaneó su monólogo externo con un breve dialogo sincero con su propio miedo.

Pensó en sus términos. En sus habituales "Don Manuél, ¿qué hay de lo mio?". Miró de frente su propio funeral, con honores implícitos de ex-ministro de gobernación del régimen. Ex-firmante de condenas convenidas, de órdenes de abrir fuego contra personas armadas de razón.... Y respiró tranquilo. Amnistiar la desmemoria es, después de todo, la mejor fuente de históricos epitafios.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Juankar, ¿se abrirán las grandes alamedas un día?, ¿y se abrirán para todas? y si se abren, Juankar, ¿tú crees que pasaremos sin miedo? Dime pronto, anda, que hoy traigo la barriga empachada de "razón" y después de leer tu blog necesito otro chute de ilusión.

Juankar dijo...

Querida anónima,
No se si se abrirán.
Tampoco se cómo pasaremos cuando se abran.
Eso sí. Me encanta cocinar con trocitos de incertidumbre. Que haya vino rico que le ponga paladar y nubes a "la razón", y de postre, proyectos con canela, que es afrodisaca y pone a cien la ilusión.

Muasss

querida anónima dijo...

jijijiji...

vitore dijo...

El que nace fascista, muere fascista por mucho que se reconvierta y pide respeto por un genocida como Pinochet: "Pinochet se ha muerto. Paz a los muertos" pero no muestra ninguno por otro muerto que por cierto era el presidente electo chileno cuando dice: "Había un régimen de un señor, Allende, que con todos mis respetos murió en medio de todo esto, que había dejado el país en el caos total"

Don Manuel; metase sus respetos por donde pueda y preguntese por qué Chile estaba en el caos total (si es que lo estaba).

Muxu juankar